Manifiesto por el cine portugués

Nunca como en los últimos veinte años tuvo el cine portugués una presencia internacional y una vitalidad creativa tan grande. Y nunca como hoy ha estado tan amenazado. El mismo año en que una película portuguesa ganó en Cannes la Palma de Oro de cortometraje y varias películas portuguesas han sido vistas y premiadas por todo el mundo, el cine portugués sigue viviendo bajo una amenaza de paralización y asfixia financiera.

Desde hace diez años los fondos invertidos en el cine no han parado de disminuir: la producción y la divulgación del cine portugués vive tiempos cada vez más difíciles. La creación de un Fondo de Inversión (y la promesa de un gran aumento de la financiación) acabó siendo un enorme artificio que en general sólo ha servido para legitimar el oportunismo de unos pocos. El cine portugués vive hoy una situación de catástrofe inminente y necesita una intervención de emergencia por parte de los poderes públicos y en particular de la Ministra de Cultura.

El cine portugués -su Instituto- al contrario de lo que se repite una y otra vez se financia con una tasa (3,2%) sobre la publicidad en televisión y no a través de los presupuestos del estado. La financiación del cine portugués descendió en la última década más del 30% y la producción de películas, documentales y cortometrajes no ha parado de disminuir. El Fondo de Inversión en el cine, que se suponía iba a proporcionar a la producción 80 millones de euros en cinco años, está paralizado y maniatado por los canales de televisión y la Zon Lusomundo, y no sólo no invirtió casi nada, sino que además lo hizo en cosas sin sentido. Por eso se hace imperioso y urgente:

a) normalizar el funcionamiento de ese Fondo y multiplicar los presupuestos disponibles para inversión en la producción de cine, en particular multiplicando los ingresos del Instituto de Cine y haciendo que sus reglas de funcionamiento se vuelvan transparentes e indiscutibles;

b) normalizar la relación de la RTP (servicio público de televisión) con el cine portugués, haciendo que respete la Ley y el Contrato de Servicio Público firmado con el Estado Portugués;

c) aumentar de forma significativa el número de películas, de primeras obras, de documentales y de cortometrajes producidos en Portugal;

d) y actuar de forma decidida en todos los sectores -no sólo en la producción, sino también en la distribución, en la exhibición, en las televisiones (y en particular en el servicio público), y en la difusión internacional del cine portugués.

Tras más de seis años de inoperancia y dejadez de los sucesivos Ministros de Cultura, que han colocado al cine portugués al borde de la catástrofe, se impone:

1. Normalizar el funcionamiento del FICA (Fondo de Inversión para el Cine y Audiovisual) reconduciéndolo a su naturaleza original: un fondo de iniciativa pública que tiene como objetivo el aumento de la financiación del cine y de la ficción audiovisual original en lengua portuguesa y el fortalecimento del tejido productivo y de las pequeñas empresas de producción de cine. Y hacer entrar como participantes y contribuyentes a los nuevos canales y plataformas de televisión por cable (Meo, Clix, Cabovisão, etc), que inexplicablemente han quedado fuera de la ley;

2. Multiplicar las fuentes de financiación del cine portugués, sobre todo las de la actividad cinematográfica, recurriendo a los ingresos de la edición DVD (la tasa cobrada por la IGAC, cuya utilización es desconocida, y que en la última década ha supuesto decenas de millones de euros); a la tasa de distribución de películas (que hace décadas que no se actualiza) y a la tasa de exhibición. Los ingresos de las tasas que el Estado cobra al funcionamiento de la actividad cinematográfica deben ser íntegramente reinvertidas en la producción y en la divulgación del cine portugués (producción, distribución, edición DVD, circulación internacional);

3. Aumentar las fuentes de financiación del Instituto de Cine para aumentar el número, la diversidad, la cantidad y la calidad de las películas producidas. Películas, primeras obras, documentales, cortometrajes, etc.

4. Apoyar a los distribuidores y exhibidores independientes y estimular la aparición de nuevas empresas en esta actividad, de forma que el cine portugués, el cine europeo y el cine independiente en general puedan llegar a su público. Y apoyar a los cineclubes, asociaciones culturales y entidades regionales, festivales y muestras de cine que hacen ya ese trabajo por todo el país;

5. Hacer cumplir el Contrato de Servicio Público de Televisión que la RTP firmó con el Estado Portugués y que está muy lejos de respetar, y verificar que se cumplen sus obligaciones en la producción y exhibición de cine portugués, europeo e independiente en general. Y fijar por contrato con los canales privados y las plataformas de distribución de televisión por cable sus obligaciones con la difusión de cine portugués.

El cine portugués, que merece la pena, tiene hoy día un indiscutible prestigio internacional a pesar de la parálisis -cuando no la hostilidad- de los poderes públicos. Sus realizadores, actores, técnicos y productores no han dejado de trabajar a pesar de todo lo que ha sucedido. Es momento de que los poderes públicos asuman sus responsabilidades.

Es necesaria una nueva Ley del Cine, pero es urgente una intervención de emergencia en el cine portugués.

Firmado:

Los realizadores Manoel de Oliveira, Fernando Lopes, Paulo Rocha, Alberto Seixas Santos, Jorge Silva Melo, João Botelho, Pedro Costa, João Canijo, Teresa Villaverde, Margarida Cardoso, Bruno de Almeida, Catarina Alves Costa y João Salaviza

y los productores Maria João Mayer (Filmes do Tejo), Abel Ribeiro Chaves (OPTEC), Alexandre Oliveira (Ar de Filmes), Joana Ferreira (C.R.I.M.), João Figueiras (Black Maria), João Matos (Terratreme), João Trabulo (Periferia Filmes) y Pedro Borges (Midas Filmes)

Traducción (apresurada) del portugués realizada por Martin Pawley. Para leer el texto en su lengua original y firmar el manifiesto, pinchad aquí.

Unha reflexión sobre “Manifiesto por el cine portugués

  1. Vicente Ponce. Profesor de Historia y Teoría del Cine Moderno. Facultad de bellas Artes de Valencia, o dixo:

    ¡ Animo y adelante ! La batalla será larga. Mantened la unidad y ampliad los sectores de la cultura dispuestos a acompañaros. Saludos cordiales

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